Valiente y Elegante
Hay una valentía silenciosa en hacer vino con uvas que todos los demás ignoran. Andrea, la mujer detrás de Equilibrio Imperfecto, tiene ese coraje — y algo aún más raro: un toque elegante.
Mientras Mendoza corre tras el Malbec, ella dirige su atención al Moscatel y a la Criolla. No son variedades de moda. Son viejas, humildes, casi olvidadas. Pero en las manos de Andrea se convierten en otra cosa. Delicadas. Expresivas. Aromáticas sin ser escandalosas.
El nombre lo dice todo: Equilibrio Imperfecto. No es una bodega que persiga puntajes perfectos o un brillo sin aristas. Respeta los ritmos naturales del viñedo, los caprichos de la cosecha, la voz propia de la uva. No fuerza. Acompaña. Y de ese toque ligero nace un estilo inconfundiblemente femenino — no en un sentido sentimental, sino en su gracia, su sutileza en capas, su negativa a gritar por atención.
El Moscatel, con ese vuelo a flores silvestres y hierbas, y su Criolla, en tono rubí traslúcido, transparente pero con cierta intensidad, susurrando la Mendoza antigua. Son vinos para el bebedor pensante. Para aquel que se cansó de las extracciones pesadas y busca transparencia, frescura y sentido de lugar.
Andrea demuestra que un proyecto de mujer, audaz con las uvas y conducido por la elegancia, no solo puede sobrevivir sino florecer. Ojalá el sitio de Equilibrio Imperfecto vuelva pronto. Mientras tanto, levanto mi copa a lo imperfecto — que es, después de todo, el único equilibrio verdadero.
– Andrea Morrone
















