El Siete Vidas es un vino que habla claro de su origen: el paraje El Peral, en Gualtallary, Tupungato, Valle de Uco. Este corte de 68% Malbec y 38% Cabernet Sauvignon proviene de viñedos ubicados a 1.360 metros sobre el nivel mar.
Las condiciones de Gualtallary son clave. La gran amplitud térmica y los suelos pobres, con presencia de piedra caliza y un perfil mineral único, obligan a la vid a esforzarse, logrando una concentración óptima de fruta sin perder la acidez fresca que caracteriza a los vinos de altura.
La elaboración busca respetar esta identidad. La crianza se realiza durante 24 meses en barricas nuevas de roble alemán de 500 litros, que aportan estructura y sutiles notas de especias, integradas de manera que no opacan la expresión frutal y mineral del terruño.
En boca, el Malbec aporta su clásica fruta negra madura (moras, ciruelas) y una textura redonda. El Cabernet Sauvignon le da el esqueleto, con taninos firmes pero elegantes, y un perfil de cassis y un dejo gráfico. El resultado es un vino de cuerpo completo, donde la potencia está equilibrada por una vibración mineral y un final largo y persistente.
Puntuado con 92 puntos por el crítico Tim Atkin, el Siete Vidas 2020 es un vino que se puede disfrutar ahora, preferentemente decantado, pero que tiene la estructura para evolucionar favorablemente en botella durante los próximos años. Es una fiel representación de la elegancia y el carácter que define a Gualtallary.
Y por cierto, el dibujo de la etiqueta fue creado por Guillermo Roux, un famoso artista argentino.
















Valoraciones
Aún no hay valoracíones.